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Cosas para hacer después de vencer el cáncer

La noticia de tener cáncer puede ser tener un gran impacto en nuestras vidas. Especialmente cuando queda tanto por hacer. Hay que mantener el ánimo alto, rodearse de personas positivas y sobre todo NUNCA perder la esperanza.
El cáncer puede atacar de manera desprevenida a cualquier persona por eso todo lo que se pueda hacer para prevenirlo debería ser hecho.
Aun si esto no fuera suficiente, no todo esta perdido. De hecho existen innumerables tratamientos y positivos resultados de gente que lo ha logrado vencer innumerables ocasiones.
Cáncer no es sinónimo de muerte, sino de que las células se están reproduciendo de manera anómala. Por eso las consecuencias dependerás de los tratamientos disponibles.

Si la lucha contra el cáncer está a tu favor, podrás ver el mundo con nuevos ojos. Y comprenderás de una u otra forma de las ilimitadas posibilidades que te ofrecía la vida. Aquí algunos videos que pueden servirte de inspiración en la lista de cosas que deberías hacer después de vencer el cáncer:
http://www.youtube.com/mochilerostv

Harvard crea nanorobot de ADN capaz de producir el “suicidio” en las células cancerosas

 

nanorobot

Aunque el titular parezca más digno de la ciencia ficción que de la realidad, así lo han confirmado hace escasas horas un equipo de investigadores de la Universidad de Harvard. Un desarrollo revolucionario probado en dos tipos diferentes de células cancerosas. Un nanorobot construido de material genético con capacidad de cargar moléculas y dirigirse a células específicas, al depositar las sustancias, a modo de fármaco, son capaces de modificar su comportamiento y producir la autodestrucción de las mismas.

Estos nanorobots, auto-denominados así por los investigadores, funcionarían de forma similar a las células del sistema inmune para colaborar con los receptores en el exterior de las células. Según Ido Bachelet, autor del estudio en Harvard:

Lo llamamos un nanorobot, ya que es capaz de realizar algunas de las tareas robóticas. Una vez que el dispositivo reconoce una célula, automáticamente cambia su forma y entrega su carga letal.

Cuentan los investigadores que diseñaron la estructura de estos pequeños dispositivos utilizando el software de código abierto Cadnano, un programa creado por Shawn Douglas, biofísico de la universidad. Luego construyeron los robots utilizando la técnica de origami de ADN, una técnica capaz de fabricar estructuras de ADN.

Douglas y el resto del equipo realizaron un primer prototipo ensayando en cultivos celulares con éxito. Se centraron en dos tipos diferentes de células cancerígenas, linfoma y leucemia, enviando las coordenadas para el “suicidio” de las células. También indican que cada coordenada era diferente dependiendo del tipo de célula.

Una mezcla de biotecnología y nanotecnología que como ellos mismos indican, abre un nuevo camino en la medicina:

Esta obra nos lleva un paso más allá en el camino por construir fármacos más inteligentes con nanorobots médicos, más de lo que podríamos imaginar. Realmente hemos aprovechado la programación de la nanotecnología de ADN.

A partir de aquí los investigadores intentarán demostrar su funcionamiento eficiente en un organismo vivo. Un camino largo y seguramente complicado que ya ha obtenido su primer gran éxito. Una estructura de nanorobot que se ha abierto para insertar moléculas y posteriormente llevarlas a un destino:

Si logramos resolver todos los problemas que están por llegar, los nanorobots tienen la oportunidad de convertirse en una realidad terapéutica.

El gran engaño de las mafias farmacéuticas.

pills En el comercio de los medicamentos la competencia no está funcionando y los grandes grupos farmacéuticos recurren a toda suerte de juegos sucios para impedir la llegada al mercado de medicinas más eficaces y sobre todo para descalificar los medicamentos genéricos mucho más baratos. La ofensiva de los monopolios farmacéutico-industriales no tiene fronteras. También estarían implicados en el reciente golpe de Estado contra el presidente Manuel Zelaya en Honduras, país que importa todas sus medicinas, producidas fundamentalmente por las "Big Pharma".

Muy pocos medios de comunicación lo han comentado. La opinión pública no ha sido alertada. Y sin embargo, las preocupantes conclusiones del Informe final (1), publicado por la Comisión Europea el pasado 8 de julio, sobre los abusos en materia de competencia en el sector farmacéutico merecen ser conocidas por los ciudadanos y ampliamente difundidas.

¿Qué dice ese informe? En síntesis: que, en el comercio de los medicamentos, la competencia no está funcionando, y que los grandes grupos farmacéuticos recurren a toda suerte de juegos sucios para impedir la llegada al mercado de medicinas más eficaces y sobre todo para descalificar los medicamentos genéricos mucho más baratos. Consecuencia: el retraso del acceso del consumidor a los genéricos se traduce en importantes pérdidas financieras no sólo para los propios pacientes sino para la Seguridad Social a cargo del Estado (o sea de los contribuyentes). Esto, además, ofrece argumentos a los defensores de la privatización de los Sistemas Públicos de Salud, acusados de ser fosos de déficits en el presupuesto de los Estados.

Los genéricos son medicamentos idénticos, en cuanto a principios activos, dosificación, forma farmacéutica, seguridad y eficacia, a los medicamentos originales producidos en exclusividad por los grandes monopolios farmacéuticos. El periodo de exclusividad, que se inicia desde el momento en que el producto es puesto a la venta, vence a los diez años; pero la protección de la patente del fármaco original dura veinte años. Entonces es cuando otros fabricantes tienen derecho a producir los genéricos que cuestan un 40% más baratos. La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la mayoría de los Gobiernos recomiendan el uso de genéricos porque, por su menor coste, favorecen el acceso equitativo a la salud de las poblaciones expuestas a enfermedades evitables (2).

El objetivo de las grandes marcas farmacéuticas consiste, por consiguiente, en retrasar por todos los medios posibles la fecha de vencimiento del periodo de protección de la patente; y se las arreglan para patentar añadidos superfluos del producto (un polimorfo, una forma cristalina, etc.) y extender así, artificialmente, la duración de su control del medicamento.

405_2_1 El mercado mundial de los medicamentos representa unos 700.000 millones de euros (3); y una docena de empresas gigantes, entre ellas las llamadas "Big Pharma" -Bayer, GlaxoSmithKline (GSK), Merck, Novartis, Pfizer, Roche, Sanofi-Aventis-, controlan la mitad de ese mercado. Sus beneficios son superiores a los obtenidos por los poderosos grupos del complejo militar-industrial. Por cada euro invertido en la fabricación de un medicamento de marca, los monopolios ganan mil en el mercado (4). Y tres de esas firmas, GSK, Novartis y Sanofi, se disponen a ganar miles de millones de euros más en los próximos meses gracias a las ventas masivas de la vacuna contra el virus A(H1N1) de la nueva gripe (5).

Esas gigantescas masas de dinero otorgan a las "Big Pharma" una potencia financiera absolutamente colosal. Que usan en particular para arruinar, mediante múltiples juicios millonarios ante los tribunales, a los modestos fabricantes de genéricos. Sus innumerables lobbies hostigan también permanentemente a la Oficina Europea de Patentes (OEP), cuya sede se halla en Múnich, para retrasar la concesión de autorizaciones de entrada en el mercado a los genéricos. Asimismo lanzan campañas engañosas sobre estos fármacos bioequivalentes y asustan a los pacientes. El resultado es que, según el reciente Informe publicado por la Comisión Europea, los ciudadanos han tenido que esperar, por término medio, siete meses más de lo normal para acceder a los genéricos, lo cual se ha traducido en los últimos cinco años en un sobregasto innecesario de cerca de 3.000 millones de euros para los consumidores y en un 20% de aumento para los Sistemas Públicos de Salud.

La ofensiva de los monopolios farmacéutico-industriales no tiene fronteras. También estarían implicados en el reciente golpe de Estado contra el presidente Manuel Zelaya en Honduras, país que importa todas sus medicinas, producidas fundamentalmente por las "Big Pharma". Desde que Honduras ingresó en el ALBA (Alianza Bolivariana de los Pueblos de América), en agosto de 2008, Manuel Zelaya negociaba un acuerdo comercial con La Habana para importar genéricos cubanos, con el propósito de reducir los gastos de funcionamiento de los hospitales públicos hondureños. Además, en la Cumbre del 24 de junio pasado, los Presidentes del ALBA se comprometieron a "revisar la doctrina sobre la propiedad industrial", o sea, la intangibilidad de las patentes en materia de medicamentos. Estos dos proyectos, que amenazaban directamente sus intereses, impulsaron a los grupos farmacéuticos transnacionales a apoyar con fuerza el movimiento golpista que derrocaría a Zelaya el 28 de junio último (6).

Asimismo, Barack Obama, deseoso de reformar el sistema de salud de Estados Unidos que deja sin cobertura médica a 47 millones de ciudadanos, está afrontando las iras del complejo farmacéutico-industrial. Aquí, las sumas en juego son gigantescas (los gastos de salud representan el equivalente del 18% del PIB) y las controla un vigoroso lobby de intereses privados que reúne, además de las "Big Pharma", a las grandes compañías de seguros y a todo el sector de las clínicas y de los hospitales privados. Ninguno de estos actores quiere perder sus opulentos privilegios. Por eso, apoyándose en los grandes medios de comunicación más conservadores y en el Partido Republicano, están gastando decenas de millones de dólares en campañas de desinformación y de calumnias contra la necesaria reforma del sistema de salud.

Es una batalla crucial. Y sería dramático que las mafias farmacéuticas la ganasen. Porque redoblarían entonces los esfuerzos para atacar, en Europa y en el resto del mundo, el despliegue de los medicamentos genéricos y la esperanza de unos sistemas de salud menos costosos y más solidarios.

Tomates modificados genéticamente para detener el cáncer

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Tal vez una mirada sobre el desarollo biotecnológico presente una mirada esperanzadora sobre las consecuencias del cáncer.

Un grupo de científicos europeos han presentado una reciente investigación en la revista Nature Biotechnology, en la cual muestran los resultados luego de alimentar a unos ratones con unos tomates modificados por medio de ingeniería genética, que les permite controlar el gen p53 al que llaman “el guardián del genoma” y cuya mutación se encuentra en el 50% de todos los cánceres.

Los tomates fueron modificados con los genes “Delila y Rosea1” con el objeto de incrementar la cantidad de antocianinas, las que serían fundamentales para prevenir la degeneración de células en órganos según los investigadores.

Los antociánicos se encuentran presentes, en altos niveles, en las frambuesas y en las moras; y son capaces de reducir significativamente células como las del cáncer de colon.

La investigación utiliza el tomate ya que este es un alimento muy popular y que se encuentra presente en una gran variedad de comidas.

Los genes que les son insertados se transmiten a las próximas cinco generaciones de tomates, los que presentan un color morado al cambiar el pH por la concentración de antociánico.

En la investigación se utilizaron ratones que carecen del gen p53, por lo que desarrollan distintos tipos de cánceres. La vida media de estos roedores aumentó de 142 a 182 días, gracias a la dieta con tomates alterados genéticamente.

Para medir algún tipo de contraindicación se suministró la misma dieta a ratones normales, los que no presentaron ningún tipo de efecto en su salud.